NUEVO CASO DE BANDADAS DE AVES DESCONTROLADAS

Nuestros amigos y compañeros del misterio, PROYECTO SECRETO X, nos traen un video procedente de Houston, Texas,19 de enero 2017.


Cada vez esta ocurriendo mas casos de este extraño fenómeno al que no tenemos una explicación clara, sobre le comportamiento de los pájaros.


Si lo deseáis visitar también el siguiente botón para poder ver más casos como este. 

Para conocer la pagina de PROYECTO SECRETO X pinchar en el botón de mas abajo:
Fuente de la noticia: 
Un saludo Alberto De La Vega.


¿QUE LES ESTA OCURRIENDO A LAS AVES?



Ya
llevamos tiempo alertando tanto en Internet, como en televisión, en
los periódicos en definitiva en todos los medios de comunicación
sobre el extraño comportamiento en la forma de volar y actuar de los
pájaros en todas las partes del mundo.

Teorías
como las millones de ondas de Radio, Televisión, ADSL y Satélite.
Copando prácticamente todo el espacio aéreo que nos rodea, se cree
que las diversas frecuencias usadas por tal cantidad de aparatos
tecnológicos coinciden con las frecuencias naturales de estos seres
que les provoca confusión y desorientación ante sus rutinas de
vuelo y comportamiento.
Otra
de las Teorías es la contaminación ambiental, que va ligado con el
cambio climático, ya que los niveles mundiales de emisiones de gases
nocivos tales como el Co2 a subido a niveles insospechados desde 1970
a hoy.
Este
tipo de casos, recuerda mucho a el clásico del cine que cuando se
filmó era ficción pero que hoy día queda mas claro que es parte de
la realidad, película del gran director
Alfred
Hitchcock.
PAJAROS
DE ALFRED HITCHCOCK
(The
Birds)
Estados Unidos 1963 / En España estrenada en Diciembre de 1984.
En la película, se muestra como una gran bandada de pájaros
enloquecen atacando a los humanos y a cualquier objeto que se
encontraba en su camino en la ciudad de San Francisco. Si queréis
conocer la Sinopsis (resumen) de esta película y ver el trailer
pinchar en el botón [Ir a contenido] (Aviso es un link patrocinado
esperar 5 segundo en el anuncio y pinchar en el botón SIGUIENTE,
para acceder al contenido).
Pero como hemos dicho al principio, se han registrado varios
acontecimientos reales sobre el comportamiento extraño de los aves.
En el siguiente vídeo podemos ver un resumen de las grabaciones
captadas en el 2016 sobre grandes bandadas de pájaros volando sin
aparente rumbo o caminando en grupo (acto mucho mas raro) por las
ciudades.
VIDEO RESUMEN 2016

Pero, aún no a pasado el primer mes del año 2017 y el día 23 de enero se
ha publicado por la red Facebook un video donde se ven miles de
pájaros (creo que son cuervos) cubriendo una gran zona de un
aparcamiento… o como dicen ellos “caseta” impidiendo la entrada
al recinto.
La localidad del suceso es en una población a 15 km de Hermosillo,
en Mejico (Mexico)
VIDEO DE HERMOSILLO

Un saludo Alberto De La Vega.

SIPNOSIS DE PELICULA: [PAJAROS / THE BIRDS] – ALFRED HITCHCOCK

Película: Los Pájaros
Director: Alfred Hitchcok’s
Año: 1963 En Estados Unidos / 1984 En España.
Origen: Estados Unidos.
Producción:
Alfred Hitchcock
Guion: Evan Hunter
Basada en la novela corta de 1952 The Birds, de Daphne Du Maurier1
Música: Bernard Herrmann
Fotografía: Robert Burks
Montaje: George Tomasini
Protagonistas: Tippi Hedren, Rod Taylor, Jessica Tandy, Suzanne Pleshette, Veronica Cartwright

Sipnosis

La hija consentida de un magnate periodístico de San Francisco. Melanie Daniels (Tippi Hedren) Un viernes va en busca de un pájaro a una tienda de mascotas por encargo de una tía suya. La dependiente, la señora MacGruder (Ruth McDevitt’), se ausenta por un momento, dejando a Melanie sola.

Mientras espera Melanie, entra en la tienda Mitch Brenner (Rod Taylor), exitoso abogado de quien se enamora ella a primera vista. Mitch busca un par de loritos Agapornis que piensa regalarle a su hermana para su cumpleaños, y se dirige a Melanie, tomándola por la dependienta de la tienda. Melanie le sigue el juego, hasta que Mitch le dice que la había reconocido, ya que Melanie había sido acusada en un juicio hace algún tiempo, y había decidido hacerle una broma. Regresa la dependiente y, ante la pregunta de Mitch por los loritos, le responde que no se los puede entregar en el momento, sino que habrá de esperar hasta el día siguiente. Mitch se va, y antes de irse, Melanie toma nota de las placas del automóvil de él; después llama al periódico de su padre y le pide a uno de los empleados que le averigüe el nombre completo y la dirección de Mitch.

Al día siguiente, Melanie va al departamento de Mitch con un par de loritos en una jaula, para así darle una grata sorpresa. Un vecino le dice que Mitch no va a pasar allí el fin de semana, sino en Bodega Bay. Decidida a ver a Mitch, Melanie emprende el viaje a Bodega Bay en su lujoso automóvil descapotable, vestida con un caro abrigo de piel y llevando la jaula con los loritos.

Al llegar a la costa, se dirige a la oficina de correos para averiguar la dirección de la familia Brenner. El empleado (John McGovern) le dice que la casa está en el otro lado de la bahía, y que la única manera de llegar es por una carretera que bordea la costa; pero Melanie dice que prefiere darle una sorpresa a la familia, por lo que el empleado le sugiere que alquile un bote con motor fuera de borda para llegar hasta allí. Melanie pregunta por el nombre de la hermana de Mitch, y el empleado le dice que se llama Alice o Nancy, pero para estar más seguros le recomienda ir a preguntar a la casa de la maestra del pueblo: Annie Hayworth (Suzanne Pleshette).

Melanie llega a la casa de la maestra, donde parece no haber nadie. En una ventana hay un pequeño letrero que anuncia el arriendo de una habitación. Melanie se prepara a abandonar el lugar, cuando aparece Annie, una joven de su misma edad. Ambas se presentan y Melanie le pregunta por el nombre de la chica Brenner, que resulta ser Cathy (Veronica Cartwright). Annie le ofrece un cigarrillo a Melanie, y curiosa, le pregunta si conoce a Mitch. Melanie se da cuenta de que hubo una relación sentimental entre Mitch y Annie, y dice que trae un regalo de cumpleaños para Cathy.

De regreso en Bodega Bay, Melanie estaciona su automóvil y se dirige al muelle para embarcarse en el bote de motor que había arrendado. Un pescador (Doodles Weaver) le ayuda a bajar del muelle al bote, y extrañado por la elegancia de Melanie y por la jaula que lleva en esa mano enguantada, le pregunta si sabe manejar un bote. Ella le contesta que sí, y parte sin problemas.

Mientras se acerca a la casa de la familia Brenner, Melanie apaga el motor al divisar a Mitch, que se dirige a un garaje cercano. Luego, ella comienza a remar hasta el muelle, con la idea de dejar subrepticiamente la jaula dentro de la casa y regresar a Bodega Bay sin ser vista. Lo logra y regresa al bote, se aleja un trecho y se agazapa esperando ver el efecto de su broma. Mitch regresa a la casa y, después de unos minutos, sale apresuradamente y busca a la misteriosa visita. Melanie se ríe de su propia broma y se aleja en el bote. Mitch la ve de lejos, va a buscar unos gemelos y, mirando con ellos, ve a Melanie. entonces se monta en el coche y va a encontrarse con ella en Bodega Bay.

Ya de vuelta en el muelle, Melanie espera la llegada de Mitch, cuando sorpresivamente una gaviota la ataca y la hiere en la frente, y la deja sangrante y conmocionada. Mitch se apresura a ayudarla y la lleva a un restaurante cercano, donde los dueños, Deke Carter (Lonny Chapman) y su esposa Helen (Elizabeth Wilson), le dan algodón y desinfectante para la herida.

Melanie es invitada al cumpleaños de la hermana de Brenner, pero tiene que enfrentarse con las suspicacias de la madre de éste, Lydia, quien ve a Melanie como una usurpadora de la compañía de su hijo.

Durante el cumpleaños, que se celebra al aire libre, Melanie logra un acercamiento con Brenner; pero irrumpe un grupo de gaviotas que ataca a los niños.

De ahí en adelante, el comportamiento de los pájaros se hace cada vez más extraño hasta llegar el punto en el que Bodega Bay se envuelve en un caos con explosiones y ataques por parte de las aves de la zona. Melanie, Mitch, Cathy y la madre de Mitch se encierran dentro de la casa de la familia Brenner. Pasa mucho tiempo hasta que Melanie escucha varios ruidos provenientes del ático, cuando entra y alumbra con un farol observa el techo roto y varios cuervos sobre una cama vieja, las aves la atacan pero Mitch la saca del ático y bloquean la puerta.

Melanie queda en estado de shock y Mitch decide llevarla al hospital fuera de Bodega Bay con su automóvil, al encontrar a su hija llorando. Mitch sale de la casa y logra llegar al garaje después de ser picoteado en las piernas pero no al punto de ser atacado. Luego todos suben al auto para que Cathy pida a Lydia si puede llevar los agapornis que Melanie le regaló. Luego Finaliza la película con el auto moviéndose lentamente a lo largo de lo que parece un suelo cubierto de pájaros.

(Fuente Wikipedia)

TRAILER MODERNO

ESCENA MAS POPULAR DE LA PELICULA

Un saludo Alberto De La Vega

EL ASESINO EN SERIE JUAN DIAZ DE GARAYO.

Los seis crímenes del Sacamantecas, el asesino en serie vitoriano

Han pasado 147 años del primero de los seis crueles asesinatos conocidos del Sacamantecas, el Jack el Destripador alavés. Quizá debería mencionarse al inglés como el ‘Sacamantecas londinense’, porque el alavés causó el terror con anterioridad, unos 18 años antes, aunque ambos cometieron espantosos y terribles homicidios en el último cuarto del siglo XIX. El asesino en serie más sanguinario de la Llanada, nacido en Eguílaz (San Millán) en 1821, ha sido llevado a los periódicos y también a la literatura en numerosas ocasiones. Pío Baroja lo menciona en la novela ‘La familia de Errotabo’ y Tomás Salvador, en ‘Cuerda de presos’, narra el traslado del Sacamantecas para ser juzgado en Vitoria. La novela obtuvo el premio nacional de literatura y fue llevada al cine, en 1956.

Cartel de la película Cuerda de Presos (1956) basada en la novela de Tomás Salvador

Aunque el criminal inglés ha sido mucho más mediático, el vitoriano no le fue a la zaga en crueldad. Cometió seis horribles crímenes en menos de una década, desde 1870 a 1879. Fue apresado en septiembre de ese mismo año, tras sus dos últimos y salvajes asesinatos, y ajusticiado en 1881, en la prisión del Polvorín Viejo de Vitoria. Estas son sus principales fechorías.

Primer crimen

Uno de los primeros en recoger los asesinatos del Zurrumbón, como también era conocido el aldeano de San Millán, fue el cronista vitoriano Ricardo Becerro de Bengoa, quien el mismo año de su ejecución (1881), a garrote vil, en el Polvorín publicó un folleto titulado ‘El Sacamantecas, su retrato y sus crímenes, narración escrita con arreglo a todos los datos auténticos’, en el que narra con todo tipo de detalles los crímenes de Juan Díaz de Garayo y Ruiz de Argandoña. En él, cuenta que…

El día 2 de abril de 1870, a la caída de la tarde, salieron de la ciudad de Vitoria por el Portal del Rey, difigiéndose hacia los términos del Polvorín por la carretera de Navarra adelante, un hombre de pobre aspecto, como de unos cincuenta años de edad y una mujer joven aún, de baja estatura, gruesa y regularmente vestida. Era él un labrador apellidado Garayo y ella una infeliz extraviada llamada M….. muy conocida en la ciudad entre la gente de cierto género de vida. Habían convenido ambos salir a hablar un rato en las afueras, y en efecto, avanzaron por la carretera hasta más allá del camino que cruza al Polvorín, y, tomando en la bajada de la cuesta, hacia la derecha, siguieron el curso arriba del arroyo llamado Recachiqui, que corre por la cuenca que forman los altos de Judimendi y Santa Lucía. (El mencionado arroyo fluye ahora entubado bajo la calle Jacinto Benavente).

Al hallarse a bastante distancia de la carretera se sentaron en una hondonada de la orilla, donde permanecieron un rato en amable compañía, Garayo sacó después tres reales del bolsillo y se los entregó a la M. la cual al verlos empezó a increparle, porque era muy corta la cantidad. Esto dio origen a una disputa, en la que el labrador le ofreció un real más pretendiendo ella que debían ser cinco. Sucedieronse las palabras duras de una a otra parte y entonces Garayo, arrojándose sobre la M. la derribó en tierra, la sujetó fuertemente, impidiéndole que gritara, le oprimió la garganta con las manos hasta dejarla medio estrangulada, y para acabarla de matar sumergió su cabeza en un pequeño remanso de agua, que hacía el arroyo, y que tenía pie y medio de profundidad, sujetándola con las manos y sosteniéndola en tal posición con una rodilla sobre las espaldas, hasta que observó que había muerto. El furioso asesino la desnudó después de todas sus ropas, la extendió boca arriba sobre el arroyo, la contempló algún tiempo y, arrojando después los vestidos sobre ella, huyó hacia la ciudad, cuando ya las sombras de la noche habían cubierto casi por completo el horizonte.

A la mañana siguiente un criado de una casa de Vitoria que caminaba por las orillas del Recachiqui encontró «espantado» el cadáver «medio sumergido en el agua» y dio parte de él a las autoridades de la época. Se identificó el cadáver de la mujer «cuyo marido cumplía entonces una condena en presidio, y por más que se creyó que había sido víctima de un crimen, nada pudo descubrirse y la causa fue archivada», concluye Becerro de Bengoa.

El segundo, en Arana

«No había transcurrido un año», prosigue el cronista, «cuando el 12 de marzo de 1871, antes del anochecer» el Sacamantecas mantuvo una conversación en una acera de Portal del Rey con una viuda sin hijos, -A. S.-. De más edad que la primera víctima pero también «pobremente vestida» vivía «ganando algunos humildes jornales, unas veces, e implorando la caridad publica, otras», apunta Becerro. Garayo le propuso un «paseo por el campo» y ella le dijo que no había comido en todo el día por lo que él le ido un real y le indicó que le esperaba en la carretera de Navarra.

Tras tomarse un vaso de vino y comer un poco de pan se reunió con Garayo. Juntos caminaron hasta el camino del Polvorín Viejo, para llegar después al de Arana, «tomando por detrás de la casa del Carbonero y campo inmediato, hasta el término llamado Labizcarra», «a cuatrocientos metros» del lugar del primer crimen. Una discusión por la cuantía económica volvió a desembocar en el mismo resultado. Él «terminó por avalanzarse sobre la mujer, derribarla y estrangularla, oprimiendo su cuello», indica el cronista. «Cuando Garayo se hubo convencido de que estaba muerta, se dirigió, ya de noche, hacia la ciudad, entró en su casa y se acostó».

El tercero, la niña de Gamarra

La «impunidad -ante los dos crímenes sin testigos- debió alentar a su menguado espíritu a proseguir adelante en tan horrible conducta», explica el periodista de la época. Así, el 21 de agosto de 1872, después del mediodía se dirigía «por la carretera de Ochandiano hacia el pueblo de Gamarra Mayor. Los labradores que trabajaban en aquellos campos se habían retirado a comer; no se veía a nadie en todo el contorno», hasta que Garayo se cruzó, entre Gamarra y Vitoria, con una «robusta y agraciada joven, casi una niña» apunta Becerro de Bengoa que posteriormente se sabría que tenía «13 años».

«Verla y sentir el criminal encendidos sus infames deseos. Al pasar inmediato a ella, sin decirle una palabra, le echó la mano izquierda al cuello, la arrastró fuera de la carretera, a una de las acequias inmediatas» donde la asfixió y abusó sexualmente de ella. «Era una criada de Gamarra que había sido enviada por sus amos a hacer unos encargos a Vitoria, distante de dicho pueblecito unos cuatro kilómetros. Allí, en pleno día en los campos de la llanada alavesa donde jamás habían corrido peligro las jóvenes aunque caminasen solas, quiso su suerte desventurada que cayera en brazos del insaciable monstruo más peligroso y terrible en medio de un país civilizado que las fieras para los viajeros en los territorios salvajes», apunta Becerro de Bengoa.

Pánico en Vitoria, antes del cuarto

Este crimen causó «el espanto y la indignación» en Vitoria y en «todas las aldeas inmediatas», por lo que «la opinión pública se inclinó a creer que existían uno o varios criminales misteriosos», contaba Becerro en aquella época. «El terror empezó a cundir por la comarca y ni los padres ni los esposos permitieron que las mujeres se alejaran de los pueblos sin ir bien acompañadas», explica el cronista.

«Ocho días después» del tercer crimen, cuando la Policía todavía trabajaba en descubrir al autor o autores «otro nuevo de idéntico aspecto» vino a completar este cuadro tristísimo». El cronista indica que Garayo «salió de su casa al anochecer del día 29 de agosto y a los pocos pasos encontró a M.C. muchacha de 23 años, de la cual tenía noticias de que era de mala conducta y costumbres. Se detuvo con ella, le manifestó sus deseos, convino la M. y se adelantó por el portal de Barreras por la carretera de Rioja, seguida de lejos por Garayo, método que éste practicaba para evitar un motivo más de ser descubierto. Caminaron hasta el cruce de La Zumaquera, donde se reunieron, avanzando por él hasta el puente que hay sobre el riachuelo que atraviesa dicho camino».

Una nueva discusión monetaria terminó en «reyerta» y tras estrangularla le clavó una horquilla, que ella misma llevaba, en el corazón. Nadie sospechó de él y en este último crimen incluso algunas sospechas recayeron sobre «un soldado del regimiento de L. entonces de guarnición en Vitoria». El nuevo crimen hizo crecer la alarma social y sobrepasó los límites provinciales. «Las inmediaciones de la ciudad y de las aldeas se despoblaban en cuanto avanzaba la tarde» donde se tomaban «completas precauciones».

Dos intentos fallidos

«Siempre cauteloso», Garayo «dejó transcurrir un año desde el crimen de la Zumaquera». En una tarde del mes de agosto de 1873, «condujo también a las inmediaciones del Polvorón a una joven de mala vida, con la que pasó algún rato», narra Bengoa. Se volvió a repetir la misma escena de la discusión de carácter económico para entablar una lucha en la que «la muchacha pudo gritar, mientras aquel la agarraba del cuello». Los gritos alertaron a «algunos soldados de la guardia del Polvorín, ante cuya presencia, el criminal emprendió la fuga».

Un año más tarde, en junio de 1874 Garayo «caminaba solitario por el camino de la Zumaquera» cuando «dio con una mujer anciana y enferma». «Al aproximarse a ella, sin decirle una palabra, le echó mano al cuello, intentando derribarla, pero, resistente la mujer empezó a defenderse y dar voces» lo que alertó a otras dos mujeres que ahuyentaron a Garayo. Según Bengoa, de estos conatos no tuvo conocimiento la justicia.

En 1876, Juan Diaz de Garayo enviudó de su tercera esposa cuya muerte quedó «envuelta en misterio», para un mes más tarde volver a contraer matrimonio con una «pobre viuda de avanzada edad».

El quinto y el sexto, o ¿fueron obra de imitadores?

Durante dos años no hubo crímenes de este tipo en Vitoria, pero el 2 de enero de 1978 se descubrió otro «tan horrible y más sangriento que los anteriores». Fue en el camino entre Mendiola y Castillo, «no lejos de la carretera de Arechavaleta». El cadáver de una mujer de 55 años fue encontrado tras haber sido asesinada y mutilada. «Aquella infeliz, madre de familia», había ido a Arechavaleta a comprar y, a la vuelta, en el camino de Mendiola, cerca del anochecer fue «asaltada por el criminal o criminales», apunta Bengoa quien afirma que Garayo, durante los posteriores procesos judiciales negó «constantemente» este crimen.

La alarma se desató de nuevo en la provincia y «la fantasía de sus gentes», al conocer los detalles del crimen, «bautizaron al presunto autor de los crímenes del campo de Vitoria como El Sacamantecas», «monstruo que asesinaba a niños y hombres para sacarles las mantecas y hacer con ellas ciertas composiciones de maravillosa eficacia», apunta Becerro de Bengoa.

Dos meses después, el 28 de febrero, en una «concurrida pero retirada» calle de Vitoria, «y no de muy buena fama» se cometió otro «espantoso crimen de idénticas formas que el anterior, pero más infame aún si cabe». «Hallábase en su casa la niña M. L. de once años de edad cuando llamó a la puerta un hombre viejo que pregunto si había en la casa algún cuarto vacío». La cogió del cuello y tras abusar de ella le causó varias heridas mortales en el vientre, de las que murió días después en el hospital. La descripción aportada por la pequeña y gracias a que una vecina vio a un viejo en las inmediaciones de la vivienda fueron claves para apresarlo y llevarlo ante la niña quien lo reconoció «tres veces por su víctima en el hospital», asegura Ricardo Becerro de Bengoa. El viejo, A. de 75 años de edad, fue condenado a pena de muerte en Vitoria, en 1880.

Sin embargo, en aquel tiempo apareció el cadáver de una joven que había sido víctima de los más infames ultrajes» del que se sospechó de «J., el pastor», aunque «no pudo obtenerse ningún resultado positivo». Ante ello, Becerro de Bengoa asegura que «el Sacamantecas tuvo indudablemente imitadores».

El cronista estima que entre el 74 y el 78 Garayo no actuó, concretamente hasta el 1 de noviembre de 1878 cuando «en un molino de las cercanías de Vitoria» intentó estrangular a la molinera cuando se encontraba sola. Sin embargo, ésta pudo escapar y dar parte a las autoridades, por lo que Garayo fue apresado y cumplió dos meses de prisión por este último ataque sin que sospechasen de que fuera el autor de otros crímenes. Más tarde, también intentaría matar a «una mendiga anciana en la carretera de Castilla, entre los pueblos de Gomecha y Ariñez».

La joven de Zaitegui y la labradora de Nafarrate

Su siguiente víctima fue una joven soltera de 25, natural de Zaitegui, que se encontró «en la carretera entre Murguía y Vitoria» a la que causó graves heridas en el pecho y en el vientre, después de caminar juntos durante un tramo. En ese trecho, «un muchacho peatón, conductor interino de la correspondencia se fijo en ellos» y dos vecinos de pueblos próximos se encontraron con Garayo y charlaron con él, antes de que pasara la bajo «los puentes de Arriaga inmediatos al río Zadorra». Tras vagar por la zona durante la mañana siguiente, «una pobre anciana cayó en las garras» de Garayo en «el solitario sendero que desde la carretera de Araca pasa por los caseríos de Araca con dirección a Nafarrate». Garayo terminó por «abrir de arriba a abajo» a esta labradora, M. A. de 52 años, vecina de este último pueblo, entre otras atrocidades.

Al día siguiente, el Juzgado de Vitoria tuvo conocimiento de los asesinatos de Zaitegui y Araca, lo que elevó el caso de El Sacamantecas a «las provincias inmediatas, en España entera, y se transmitió al resto del mundo», según Becerro. Las pocas personas que le vieron los días de los hechos fueron interrogadas y las autoridades concluyeron que los datos coincidían con los de Juan Garayo, que ya había estado encarcelado por el ataque a la molinera, por lo que ordenaron su búsqueda y captura. El 21 de septiembre, según la crónica de Becerro de Bengoa, Juan Díaz de Garayo y Ruiz de Argandoña volvió a Vitoria y fue apresado y conducido a la cárcel, donde acabó por confesar seis asesinatos y cuatro tentativas.

El 11 de mayo de 1881 el Sacamantecas era ejecutado en público, a garrote vil, en el Polvorín ante la expectación de un pueblo tras haber atemorizado durante una década.

Para poder escuchar el programa de radio Informe Enigma y ver más información sobre este mismo tema pinchar en este el siguiente imagen:

PROGRAMA DE RADIO INFORME ENIGMA FINAL: El velero Fantasma Lady Lovibond y el Sacamantecas Diaz de Garayo

Nuestro amigo Jorge Ríos, director y presentador del programa radiofónico INFORME ENIGMA cierra con este interesante programa su primera temporada, hablándonos de dos casos muy interesantes.

Han tenido un gran éxito en toda su primera temporada ( más tarde iremos publicando todos sus programas con una sección exclusivo para Informe Enigma)

En este programa que os traemos hablaran como temas principales.

El barco fantasma Lady Labivond: 

El 13 de Febrero 1748, Su capitán Simon Reed, que buscando celebrar su reciente matrimonio, tomo la decisión de embarcarse con su esposa Annetta.


La ruta que decidieron tomar para su viaje era conocida por su peligrosidad ya que había una zona donde se registraron numerosos accidentes de barcos. Partía desde las costas de Inglaterra a Portugal, pero para ello atravesaría una zona conocida ya como «el cementerio de los barcos».

No solo tenía este punto todo lo oscuro de la peligrosidad de el famoso viaje, si no que además la responsabilidad de la dirección la llevaría a cargo el primer oficial llamado Jhon Rivers, que había tenido una relación anterior con la esposa de Simon Reed y aún seguía enamorado de ella. Conforme seguían los acontecimientos de la celebración del casamiento, Jhon se llenaba más del sentimiento de celos.

Así que ya invadido por sentimientos tales como humillación, rencor y celos Jhon que dirigía el barco, decide estrellarlo intencionadamente en el arenal conocido como «el cementerio de los barcos», provocando que se hunda rápidamente y causando la muerte de todos sus ocupantes.

El Lady Labivond es un tipo de embarcación llamado GOLETA un tipo de velero de 3 palos. Igual al que se ve en la siguiente imagen.





Pero años mas tarde aseguran avistar a este barco con una forma más fantasmal. envejecido, con sus velas rotas, sucio, con aspecto completamente abandonado, rodeado de una especie de neblina verdosa y en los que se puede escuchar una serie de cánticos extraños. la primera fecha que se registra su avistamiento es en  1798 y en 1848. Aseguran que este barco reaparece por esa misma zona del naufragio cada 50 años.

Para saber todos los detalles he historia de este interesante caso el programa Informe Enigma da todas las claves de su historia hasta hoy en día.

Como segundo tema principal hablan de el caso de:


«EL SACAMANTECAS DIAZ DE GARAYO»

Un criminal inglés que cometió sus crímenes en Vitoria. ha sido mucho más mediático, el vitoriano no le fue a la zaga en crueldad. Cometió seis horribles crímenes en menos de una década, desde 1870 a 1879. Fue apresado en septiembre de ese mismo año, tras sus dos últimos y salvajes asesinatos, y ajusticiado en 1881, en la prisión del Polvorín Viejo de Vitoria. Estas son sus principales fechorías.

Toda la información la podéis escuchar en el programa que encontrareis el link al final de esta publicación. Pero si preferís leer sus casos podéis encontrar toda la Información PINCHE AQUÍ

PROGRAMA INFORME ENIGMA T1X FINAL: LADY LAVIBOND Y EL SACAMANTECAS DIAZ DE GARAYO.


Instrucciones para poder acceder al programa de radio:

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GRACIAS POR TODO Y ESPERO QUE DISFRUTEN DEL PROGRAMA TANTO COMO LO HACEMOS NOSOTROS

UN SALUDO

ALBERTO DE LA VEGA.